¡Quitaté el miedo a compostar! Es fácil, divertido y muy agradecido.



Cuando comencé a compostar en la terraza de mi anterior apartamento, me sentía llevando a cabo un experimento super complicado. Pensaba que iba a fracasar, no solo por que no tenía mayor conocimiento de cómo hacerlo, sino porque pensaba que iba a hacer algo mal. Creía que se me iba a llenar la terraza y por consiguiente la casa de bichos y además iban a surgir olores extraños y desagradables. Cada cierto tiempo abría la caneca donde guardaba la composta y veía lo que parecían pequeños bichos comenzando a proliferar y pensaba que en algún momento me iba a salir una mano peluda gigante y me iba a devorar, o algo así.


Por suerte, nada de eso sucedió y con el paso de las semanas, como por obra de magia, mis desperdicios se comenzaron a convertir en tierra, o propiamente dicho, en compost. Al estudiar y entender un poco más en detalle lo que sucedía en esa caneca, me di cuenta que no es que hubiera tenido suerte, ni que lo sucedido había sido por obra de magia. Correspondía a un proceso natural que hace parte del ciclo de vida de los nutrientes. El compostaje funciona igual, los nutrientes que están atrapados en los tejidos de nuestros desperdicios orgánicos son liberados y digeridos con ayuda de bacterias, hongos y otros animalitos pequeños, convirtiéndolos en un rico abono, con un olor muy característico a tierra fértil o, como le digo yo, a selva mojada.


Tres años después, nada me ha salido mal, o eso creo. Hoy, no me imagino mi vida sin la tarea de compostar, soy incapaz de arrojar a la basura todos los desperdicios orgánicos de mi cocina y quedarme así tan tranquila. El compostaje me parece esencial, no solo por dejar de desperdiciar nutrientes que cualquier suelo podría aprovechar, sino que además por su aporte, por pequeño que sea, en dejar de generar metano y contribuir al cambio climático.


Cada vez son más las personas que hoy en día son conscientes de que todos nuestros desperdicios orgánicos (incluyendo cáscaras de vegetales y frutas, al igual que los envases biodegradables y compostables que nos ofrecen a diario) cuando son arrojados a la basura y llevados a un basurero o relleno sanitario cubiertos, se descomponen con ayuda de unas bacterias que no requieren de oxígeno y que al hacerlo, liberan metano como subproducto de su respiración. El gas metano tiene un poder de calentar la atmósfera de hasta 25 veces mayor que el CO2, que es lo que se libera cuando se descomponen por la vía aeróbica, es decir con presencia de oxígeno, como sucede cuando compostamos.


Tampoco volví a comprar abonos sintéticos para las plantas de mi casa ni para las de mi huerto, pues gracias al proceso de compostaje, tengo suficiente abono para usar y hasta para regalar. Por algo, algunos jardineros le llaman a este tipo de abono el oro negro.


Si estás leyendo este blog y sientes curiosidad por empezar a compostar, te recomiendo que lo hagas, es una manera muy divertida de relacionarse y participar más activamente con procesos naturales y de paso aportar el granito de arena para contrarrestar la crisis ambiental en la que vivimos hoy en día. Te dejo algunas respuestas a las preguntas que inicialmente me hice y que a base de leer un poco me ayudaron a dar ese primer paso y comenzar a compostar en casa.



¿En qué consiste el proceso de compostaje?


Es un proceso en el que se elabora abono de manera natural (compost) a partir de materia orgánica. En el, intervienen microorganismos propios del suelo, principalmente bacterias, hongos y algunos insectos. Durante el proceso de compostaje, la materia orgánica pasa por tres etapas:

  • 1ª etapa: La materia orgánica comienza a calentarse hasta llegar a unos 40 o 50oC y la velocidad con la que se caliente dependerá del tipo de residuo, la humedad, y el pH.

  • 2ª etapa: la materia orgánica supera los 50 oC, lo que ocasiona que se produzca una destrucción de patógenos que puedan estar presentes en la mezcla.

  • 3ª etapa. Se conoce como la etapa de maduración. En esta etapa, la temperatura vuelve a bajar y la diversidad de microorganismos crece y es cuando el compost se termina de formar.


¿Puedo compostar en mi propia casa?


Si tienes un pequeño balcón, terraza o jardín, puedes compostar tranquilamente, ya que existen muchos modelos comerciales de recipientes diferentes o incluso lo puedes hacer tu mismo.


Para empezar, solo tienes que contar con un recipiente con tapa, tipo caneca, con orificios en la base y a los lados por donde le pueda entrar aire. Como primera medida debes añadir material de base como aserrín, hojas y ramas pequeñas secas e ir depositando encima los restos de comida, luego debes añadir otra capa de tierra que tengas, de tal manera que todo quede cubierto. Esto lo debes repetir, como si estuvieras armando una lasaña por capas hasta que llenas el recipiente. Una vez llegues al tope, debes dejar descansar el recipiente por unas semanas para que sucedan las tres etapas que te describi anteriormente.


¿ Qué puedo agregar como materia orgánica en mi composta?


Se puede agregar todos los restos vegetales de la cocina como cáscaras de verduras o de huevos o restos de fruta. También cartón o papel cortado en pedazos. No agregues restos de carne, huesos, ni tampoco restos de comida con mucho aceite.


¿Qué otros cuidados debo tener?


El proceso se acelera si agregas la materia orgánica triturada o hojas y palos secos también triturados finamente. Hay gente que incluso agrega los desperdicios de la comida una vez triturados en la licuadora. Esto, ya que el tamaño pequeño hace que la comida pueda ser digerida por los microorganismos más fácilmente. Finalmente, te recomiendo que te goces el proceso y que busques guías y videos por internet, siempre hay consejos útiles de expertos composteros que puedes poner en práctica en tu propia composta.






52 vistas
Contáctanos

© 2020 by Ikigai Collective.